Semana 3


Las escuelas dejan vacíos en las nuevas generaciones universitarias

Hoy en día el proceso de aprendizaje de universitarios no es el apropiado, ya que la forma de enseñanza de las escuelas no es la mejor teniendo en cuenta los malos procesos de lectura y escritura; los textos leídos en estas no son los mismos en la educación superior, además la exigencia es menor y los procesos son muy diferentes. Podemos observar una grave falta lecto-escritora en los y esto es un problema derivado de las escuelas y no de los estudiantes en sí.
Cuando observamos estos problemas nos enfocamos en el error cometido por los estudiantes, pero nos olvidamos de las nuevas generaciones y su proceso cognitivo; basándonos en las repercusiones de la falta de lectura y así mismo de escritura, nos damos cuenta que los verdaderos criminales son las entidades de educación media.
Después de entender cómo funcionan las nuevas generaciones, es muy fácil decir que el proceso de aprendizaje de los estudiantes mejorará solo con el hecho de aumentar la lectura, pero ¿cómo mejorar un hábito si nunca ha sido desarrollado? Esta es una pregunta hecha por muchos de los profesores de las diferentes universidades, y no es tan fácil dejar solo un texto de análisis para los estudiantes y así estos pueden aprender a leer sin una base.
Ahora bien, existen varios métodos diseñados especialmente para fomentar hábitos de lectura, y estas prácticas en conjunto hacen parte de la alfabetización académica, básicamente es un conjunto de estrategias para el mejoramiento progresivo de las habilidades básicas del ser en sí mismo, como lo son escribir y leer; pero eso no garantiza que los educandos pueden desarrollar esta habilidad a la perfección, simplemente es una ayuda, preferiblemente, prestada por los educadores a sus estudiantes.
Como señalaba la doctora Paula Carlino

Referencias

Carlino, P. (15 de Febrero de 2018). Obtenido de http://www.relacionesdeltrabajo.fsoc.uba.ar/prod/alfabetizacion%20academica.pdf

, el concepto de alfabetización académica es “el conjunto de nociones y estrategias necesarias para participar en la cultura discursiva de las disciplinas así como en las actividades de producción y análisis de textos requeridas para aprender en la universidad” (Carlino, 2018), ella se refiere al uso de estas estrategias y su impacto positivo sobre quienes las aplican pero estas no son tácticas aplicadas por los profesores.
Sin embargo, estas tácticas cada vez son adquiridas por más estudiantes, y estos demuestran una mejora en su desarrollo como profesionales competentes y les da una ventaja frente a la competencia haciéndolos más aptos para el trabajo a desempeñar, así mismo frente a sus compañeros en la universidad, ya que son capaces de analizar textos cada vez más complejos y adquirir una habilidad lectora aún mayor frente a las generaciones más antiguas.
En pocas palabras, si no fuera por estas nuevas tácticas, los estudiantes de las nuevas generaciones no serían profesionales competentes y no sabrían analizar situaciones abstractas y retadoras que probablemente llegaran a presentárseles en un futuro cercano; tampoco podrían desempeñarse en su ambiente laboral de una forma adecuada respecto a sus otros compañeros de trabajo.
Retomando uno de los puntos anteriores se puede decir que estas tácticas son utilizadas únicamente por universitarios, si nos ponemos a pensar el problema reside en el procesos de enseñanza de la entidades de educación media, como bien menciona la doctora Paula Carlino, la calidad educativa de las escuelas influye potencialmente en el desarrollo de las capacidades cognitivas; una mal proceso de enseñanza desencadena problemas perjudiciales para el desarrollo de las personas tanto en la universidad como en la vida profesional.
La falta de hábitos de lectura y escritura como se nombra anteriormente, genera un problema muy grave en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, y en la secundaria se agravan cada vez más, puesto que, no enseñan métodos para fomentar hábitos importantes los cuales son esenciales en la vida cotidiana; por ejemplo a dos estudiantes de la misma carrera en una universidad les asignan un texto el cual deben analizar para la siguiente semana, uno de ellos tiene mejor habilidad, y por consiguiente será quien obtenga el mejor resultado, así el otro se esfuerce al máximo.
En el ejemplo anterior, al primer estudiante desde pequeño siempre le ha encantado leer, y en su escuela les fomentaron un hábito de lectura, por ende su proceso de aprendizaje ha sido excelente, al segundo de ellos no le gustaba la lectura y nunca leía los textos propuestos en la secundaria, le parecían una pérdida de tiempo. Se puede evidenciar claramente que el primero obtiene la mejor nota gracias a un hábito de lectura implementad desde antes de ingresar a la universidad, por el contraria el segundo de ellos al no haber desarrollado una buena habilidad lectora le cuesta más trabajo analizar un texto.
Teniendo en cuenta el ejemplo, se puede analizar que el proceso de aprendizaje de una persona lectora es superior frente a otra quien no ha leído más de un libro anual. Esto se debe no solo a la falta de lectura, el problema se va desarrollando a medida de los años y principalmente es un problema de las escuelas al no implementar métodos efectivos los cuales fomenten la lectura en sus alumnos.
Por otro lado, en las entidades de educación superior podemos evidenciar varias falencias en los universitarios al momento de realizar una lectura o un análisis de algún texto, y esto desencadena problemas aún mayores como lo son: el rechazo social, la deserción temprana de las carreras, etc.; y todo esto gracias a que las escuelas no crean buenas estrategias a la hora de leer o escribir un texto.
Si nos enfocamos en Colombia, una de las principales causas de deserción universitaria es el nivel académico, y por ende el proceso de aprendizaje de cada estudiante tiene un impacto tanto positivo como negativo a la hora de tomar decisiones importantes acerca de no solo su carrera, sino de su vida profesional. Lamentablemente el nivel educativo del país no es tan alto como debería ser; si lo comparamos con otros países, está en un puesto muy bajo.
Ahora, las escuelas no son las únicas quienes se han encargado de llenar de vacíos a los estudiantes, la llegada de las nuevas tecnologías y la falta de certeza en la información han creado una generación a la cual no le gusta leer, y si lo hace probablemente crea en toda la información sin saber su procedencia, probablemente estemos ante la generación menos competitiva del siglo, aunque esto se puede arreglar, no falta quien piense lo contrario.
Actualmente nos enfrentamos a un problema de escala mundial, donde no solo los países menos desarrollados son los más perjudicados, todos tienen el mismo problema aunque para algunos este no sea tan evidente. En consecuencia, son las generaciones anteriores las que deben enfocarse en mejorar el nivel académico de los más jóvenes, proponiendo nuevas metodologías más eficientes y fáciles de entender.
En conclusión, se puede decir que el nivel académico de los universitarios de las nuevas generaciones es muy bajo gracias a las escuelas de las cuales proceden y esto deriva del sistema educativo actual, también es deber de los profesores mostrar estrategias más efectivas a sus alumnos y así crear mejores hábitos de estudio, los cuales incluyan una lectura analítica bien propuesta, y así los estudiantes lleguen al nivel académico necesario. Por último, esta generación puede llegar a ser una de las más importantes, pero para eso hay un largo camino sin recorrer.

Referencias


Carlino, P. (15 de Febrero de 2018). Obtenido de http://www.relacionesdeltrabajo.fsoc.uba.ar/prod/alfabetizacion%20academica.pdf

Comentarios